Con amor para los hijos de Esquilo

Alguna vez en la vida nos tuvo que haber sucedido. Conocer a alguien como salido de un dibujo animado. Ahora mismo pienso en “Hula Hula” o “Mala Suerte Hula”. Retaré a los lectores contemporaneos conmigo a recordar este personaje. Aparecia en la serie de dibujos animados (a.k.a. COMIQUITAS -en Venezuela-) EL HOMBRE PLASTICO.  A este pobre gallo le pasaba de todo. La mala suerte estaba como misticamente casada con el. El era el “niñero” de Baby Plas (el hijo del hombre plastico). Nada por muy pequeño que fuera le salía bien a este pobre personaje. A lo largo de mi vida he conocido alguna que otra persona que bien pudiera encarnar al “Hula Hula” de carne y hueso. De vez en cuando, volteas a mirar su vida y casi puedes asegurar que una nube negra sobre su cabeza es su accesorio de ropa preferido. TODO LO QUE EMPRENDE… TODO pareciera estar destinado a salirle mal. Lo que dice se lo mal interpretan, lo que hace se lo reprueban, lo que no hace se lo reprochan, lo que calla se lo recriminan. Lo que emprende se le trunca. Pobre “mala suerte hula” cuando los conoces en profundidad te das cuenta que no son esencialmente malos sencillamente son de los que parecen destinados a que en el 97% de los casos la rebanada de pan se les caiga al suelo del lado que tiene la mantequilla untada.

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En la fe estamos obligados a no creer en la mala suerte. Tal cosa no existe en la vida espiritual basicamente porque en la forma soberana como Dios rige nuestra vida, lo “inesperado” no existe. Se que muchos (por las tantas veces que han vivido contrariedades en su vida) pensarán al leer esto, claro es que a ti no te paso esto… O no te toco vivir aquello, pero nuestros dias no transcurren “EN LA VISION DE DIOS” como a veces creemos o sentimos que sucede…. Por ejemplo: voy a ver si paso este examen!, vamos a ver si hoy me llaman de ese trabajo, Ojala no me digan que son positivos los examenes de cancer, que me digan que la enfermedad de mi familiar no es mortal.

Amanecemos como si presentaramos todos los dias un examen de selección multiple:

1.- El repuesto que necesito cambiarle al carro…
A) lo conseguiré barato
B) no lo conseguiré
C) antes de almuerzo alguien me lo regalará
D) ninguna de las anteriores

En la mañana de hoy me desperté muy temprano extrañamente pensando en el día que estaba por venir y sus muuuuuchas tareas pendientes tanto en el trabajo como en lo personal. En veces anteriores, comienzo a rezar un “Avemaria” en mi mente y enseguida me duermo, pero hoy despues de 5 seguía depierto. Empece a “repasar” lo que tenía hoy pendiente y después de la 7ma. cosa pensé: QUE TONTO! Lo que va a suceder sucederá y si Dios esta conmigo, sea el resultado favorable o adverso es lo que obrara para mi bien… O para las actividades que me toca hacer.

¿Qué provecho saca quien trabaja, de tanto afanarse? (‭Eclesiastés‬ ‭3‬:‭9‬)

A lo largo del dia reflexione mucho sobre esto y me cuidé de no pensar: si lo que ha de suceder, sucederá…. (Virgilio / Poeta romano -70 a.C.-19 a.C.-) Entonces no me esfuerzo por nada. CLARO QUE NO! Sino mas bien, poner lo que a mi me toca y Dios que es especialista en hacer mucho con poco obrará en mi favor. Al llegar a la casa al final del dia me di cuenta que todas las cosas que habia revisado en la mañana se habían completado, bien porque yo intervine haciendo mi parte o porque felizmente Dios “obró” en mi favor para que lo que tenía que hacer se hiciera… Y me entro una paz taaaaan deliciosa. Eso es descansar en Dios.

No es lo mismo “flojear” santamente o ser negligente en la procura de mis objetivos espirituales o humanos. Se trata de ser consciente de “Quien obra a mi favor”. El jueves pasado, el Encuentro de Oración que transmitimos semanalmente fue presidido por el P. Carlos Torreiro. Habló mucho sobre la confianza en tiempos duros (cosa que ha estado presente en mi desde el propio comienzo de año ) y me encanto muchas veces se refirió a Jesús como “el Hombre Fuerte”. Me gustó pensar en eso; darme cuenta que por muy pesada que sea la tarea El es fuerte…. Y no solo fuerte sino tambien “Hombre” como para entender mis miedos y mis miserias. Así que los “Hula Hulas” en el Reino de los cielos no existen. A nadie lo persigue un designio inesperado que siempre será contrario a lo que espero. Hay un “Hombre Fuerte” sosteniendo la parte mas pesada de mi carga.

En la antigua Grecia, vivio entre el 525 y 456 a.C a quien la historia reconoce como uno de los tres más grandes de la tragedia helenica: Esquilo. Fue como diríamos hoy un “duro” de su tiempo. Respetado y admirado por la civilización griega fue protagonista de una muerte absurda (o debería decir improbable). Un oraculo profetizó que su muerte vendría cuando una “casa” cayera del cielo y lo aplastara. Decidido a torcer la profecía se mudo a las afueras de la ciudad y vivía en un campo sin vecinos ni casas alrededor. Me gusta hacer el ejercicio mental de meterme en sus pensamientos: “Pamplinas!!!, una casa cayendo del cielo: si, como no!”. Jamás ni en su mas enfermizo plan de contingencia “anti-lluvia de casas” pudo adelantar que una tortuga se resbalara de las garras de un aguila que recien la había cazado para desde muy alto aterrizara en su cabeza matandolo de forma instantanea por un traumatismo encefálico. Mala suerte??? Tal vez si para los muchos hijos de Esquilo que aún habitan nuestra tierra y llenan nuestros autobuses o se sientan en nuestras oficinas o peor aún se sientan en nuestros bancos de la iglesia. Cruel que esto le haya pasado a uno de los “padres” de la tragedia griega, no? Al fin y al cabo, el caparazón de esa tortuga no especificaba si era casa de uno o tres cuartos. Según la lógica profética: casa es casa. Vivan 5 personas o 1 tortuga cierto?.

No interpreto el desenlace desde la perspectiva funesta… Es decir, lo malo que te va a pasar ni que te mudes a Indonesia te podrás librar sino al revés. No importa cuán esquiva pueda parecer la bendición que por tanto y tanto tiempo has esperado y nada que llega, hay un “Hombre Fuerte” que ya vió el final de la película y sabe que terminas casándote con la protagonista.

Mañana por la mañana cuando salgas a la calle mira hacia arriba. Quizas finalmente haya llegado el día en que en forma de tortuga una bendición te saque un “chichón” en la cabeza.

Ahhh por favor! Ten la amabilidad de quitarle el casco antes de salir de casa.

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Un siervo dispuesto

Nunca me había detenido a pensar en lo mucho que me apasionan las historias medievales.    Bueno corrijo no las “historias medievales” sino la “historia medieval”.  Me doy cuenta que la EDAD DE LOS REYES tiene para mí una especial predilección (debí haberlo percibido cuando de joven “AGE OF EMPIRES II: The Age of Kings”, se convirtió en mi juego favorito de todos los tiempos).  No lo vi venir cuando estudie Teología y discutíamos sobre ENRIQUE VIII o el Luteranismo pero siempre estuvo ahí esa inexplicable atracción por soñar: como hubiera sido vivir en esos tiempos?.  Dormir dentro de un castillo, mirar una justa, comer con la mano o tener que hacerle una reverencia al rey.

Más tarde, la TV se encargaría de confirmar mis sospechas.  THE TUDORS y REIGN (mas todas las series similares) en donde existe un argumento esencialmente histórico –sin discutir las licencias cinematográficas que los creadores se toman la libertad de incluir para hacer la historia más atrayente- me ponen a volar la imaginación.  Ser un noble, ser un rey… yo la verdad me he imaginado como un siervo.  Lo más cercano a una monarquía que he estado, ha sido visitar el palacio real de Aranjuez en España junto a Yessica, P. Roberto y nuestro hermano Juan José.  No tengo idea de cómo debe uno comportarse delante de un rey y por mucho que lo supiera creo humildemente que la concepción de monarquía de hoy en día, dista bastante del tiempo de los reyes del Medioevo.  En aquel tiempo ser súbditos significaba someterse a la voluntad de una persona que no debía dar cuenta de sus acciones más que a Dios.  Podía hacer lo que le viniera en gracia y todos a su alrededor estaban en la obligación de sonreír y obedecer independientemente de sus opiniones o deseos.  Cuando mi imaginación vuela me veo como un herrador de caballos al servicio de un rey.  Simplemente eso.

Nosotros vivimos en tiempos de democracias (con todas las imperfecciones de su sistema, ya lo se) por eso, las monarquías, especialmente para los que vivimos en el hemisferio occidental, se nos hacen tan complicadas de entender.  Monarquías constitucionales, parlamentarias o monarquías absolutas. Sobre esto leí bastante mientras preparaba esta entrada y me pareció fascinante.  No me extenderé sobre esos conceptos porque no vienen al caso de lo que quiero decir.  Nos es bastante sencillo acostumbrarnos a la idea de un jefe de gobierno, o un presidente elegido por el pueblo.  Tiene un periodo de tiempo para ejercer su función y luego cambiar por otro.  Con los reyes no pasa igual.  Los reyes gobiernan, bien o mal pero seguirán siendo reyes hasta que mueran (y al morir pasan el mando a su heredero).  La clave de un presidente es gobernar para el pueblo… ser popular… hacer lo que a la gente le gusta… darle a la gente lo que la gente quiere.  Por eso son tan importantes los niveles de aceptación en una gestión presidencial.  Lo haces bien, te reeligen para otro periodo.

Con los reyes la cosa es diferente (o debo decir “era” diferente).  Los reyes gobernaban para el bien de su reino (como consecuencia de sus decisiones si eran acertadas, sus súbditos se beneficiaban pero por matemática simple, si no lo hacían bien a la gente no le iba bien), sus decisiones podían ser consultadas con los consejeros pero al final del día, se hacia lo que el rey quisiera.

Como individuos del mundo estamos sujetos a sistemas democráticos (repito al menos en la mayoría de nuestras experiencias), aprobamos lo que hace un presidente, exigimos que haga algo y si a esa petición se suman las de muchos más, el presidente debe escuchar la voz del pueblo y procurar conceder lo que sus necesidades exigen.

Como cristianos tenemos la errada percepción de que Dios es un presidente.  Un presidente mundial, un presidente universal mejor dicho.  Presentamos nuestro pliego de “exigencias” a través de la oración y esperamos “por el bien de su popularidad” que nos conteste mas temprano que tarde.  Muchos de nosotros hemos tenido que aprender a veces a las malas que Dios es un Rey.  perdon, es inapropiado llamarlo “un”, Dios es EL REY.  No necesita escuchar consejeros y no tiene miedo de tomar decisiones.  Sus designios no pueden ser catalogados como populares o impopulares sino solamente “justos”.  A ninguna de sus decisiones las tiene que someter a evaluación del pueblo.  El, sencillamente, gobierna.  Y a nosotros nos vendría bien recordar de tanto en tanto que aunque no entendamos lo que sucede en nuestra vida, existe un Rey que marca el designio de nuestro mañana… aunque nos parezca inexplicable lo que permite en nuestra vida, recordar que ninguna de sus decisiones en todos los millones de años de la humanidad han sido equivocadas sino por el contrario en el tiempo indicado hemos aprendido que obraba nuestro Rey para bien de nuestra vida. Le debemos obediencia.

Al finalizar el año 2014, reflexiono sobre esto desde hace varias semanas.  Me debato entre dos ideas que debo confesar no son mías.  Hay mucha referencia de esto entre los padres de la iglesia y entre maestros del protestantismo que coinciden en la misma idea.  Para nosotros como “siervos de Dios” no es “tan” difícil obedecer.  La obediencia viene de conocer los límites de lo permitido y no permitido.  De lo bueno y lo malo, de lo correcto y lo incorrecto y movernos o tomar decisiones en uno u otro lado.  Pero se trata en buena medida de nuestro intelecto al servicio de lo que sabemos nos conviene hacer.  Obedecer a Dios no es fácil… pero por experiencia personal puedo decir que es un “juego de niños” comparado con “Confiar” en El.

El acto de la confianza es entrar en el terreno de lo desconocido.  El intelecto es absolutamente irrelevante.  Confiar es caminar con una bandeja de copas de cristal de Bohemia en una habitación sin luz con detergente lavaplatos regado por el suelo.  Confiar es para nobles y siervos en el Reino.  No hay distinción de linaje o condición social.  El Rey dice que camines por el valle de la sombra de la muerte… camina.  El Rey dice que esperes ante lo desconocido… esperas.  El Rey dice que recojas la tienda y emprendas el camino que no conoces… recoge y emprende.

Reconozco que en este año me esforcé mucho por obedecer (con mis desaciertos y mis pecados, inevitable) pero en el 2015 oro por confiar más.  Erradicar la idea de mi cabeza de que Dios es presidente de mi vida y que temblara si le manifiesto inconformidad por cualquier decisión “impopular” que tome sobre mí.  ¿Quién no le tiene miedo a lo desconocido? Conocemos los parámetros, está grabado en nuestro corazón (me refiero a los cristianos) cual es la ley de Dios.  En 10 mandamientos resumió lo que espera de nosotros… pero en mi caso personal, siento que la obediencia como acto de amor ya no es suficiente (y no es que sea 100% obediente, solo mi Dios sabe cuánto camino me falta por recorrer para tratar de perfeccionar este arte).  Confiar me es más difícil pero lo quiero intentar.  Si siento envidia por el teléfono que tiene un amigo, ahí tengo el 10mo. Mandamiento: corrijo, obedezco y sigo adelante.  Pero si me encuentro en una situación difícil y Dios permanece callado… no tengo ninguna otra herramienta sino solo confiar.  Difícil… ufff ya me he encontrado en muchas situaciones similares y habla la experiencia.  Pero cuando aprenda a confiar en la Providencia Divina (como ha sido hasta hoy, porque el problema no es que no se haya manifestado sino que no le doy el crédito que se merece oportunamente), ya no habrá conflictos entre obedecer o confiar.

Al contrario, ya no estarán reñidos en mi cabeza y la confianza se convertirá en una expresión pura de obediencia al Rey.

Con mis propias fuerzas no puedo pero mi corazón está dispuesto.  Rey mío, he aquí a un siervo dispuesto.

A propósito del dia de Acción de gracias…

Hoy es dia de accion de gracias… Desperté a las 4:30 am y antes de las 5:30 ya había comenzado mi oración… Me prohibí al comenzar, abrir con cliches: nada de gracias por la vida, nada de gracias por la salud, nada de gracias por la familia o los amigos. Por todas esas circunstancias admito que doy gracias a diario. Este dia necesitaba mas que el aire que comenzara diferente y allí, cuando aún Dios no le habia dado permiso al sol para que iluminara nuestro día, Dios me permitio hacer esta reflexión:

Resulta intimidante, si lo analizamos un poquito, lo efimero de nuestra vida. El tiempo fue un invento de Dios para traducirnos su lenguaje de eternidad que por nuestro propio entendimiento jamás seríamos capaces de comprender. Desde que el hombre nace, el concepto de la circunstancialidad lo acompañará hasta que se apaguen sus años. Primera nalgada en una sala de partos: mi llanto y mi circunstancia de entrar a algo nuevo que aún ni entiendo, que se llama mundo y que la gente se desvive por conocer. Pocas horas en la infancia son tan trascendentales como aquellas donde nos enfrentamos a una bestia con cuernos y puyas en unos circulos que hacen las veces de “pies” que la gente llama “bicicleta”: el miedo se apodera de ti porque por television has podido ver caballos briosos que dan un salto para sacudirse al jinete y no hay evidencia ni garantia humana que lo mismo te pueda pasar a ti (a fin de cuentas, en ese punto no sabes si la bicicleta es o no un caballo disfrazado de aparato). Tu y tus circunstancias; si a eso le sumas que lo intentas por primera vez con amiguitos delante que ya “montan” con cara de autosuficiencia, el paquete se vuelve más complejo. Eso es vivir, no queda otra que intentarlo una y otra vez y te das cuenta que luego de 66 moretones, dos rodillas rojas y un tobillo dislocado… La circunstancia mas intimidante de tu vida se vuelve asunto cotidiano.

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Como esa, puedo seguir citando circunstancias… Merece un capitulo especial la bestia de siete cabezas de la infancia/adolescencia… Los siete jinetes del apocalipsis estaban frente a mi cuando en primer grado descubri que estaba “enamorado” de Julieta… O en segundo cuando me “enamore” de Nathaly o en septimo cuando me enamoré de Sheyla… El planeta tierra era transformado en un mundo desolado habitado por zombies cuando mis amores de primaria estaban cerca. Bueno seria aclarar que, si por buena (o mala según se quiera ver) fortuna, Julieta, Nathaly o Sheyla llegan a leer esto se enteraran que ellas fueron mis novias de primaria solo que… Decidi no informárselo. En esos casos, como en muchos a lo largo de nuestra vida, la CIRCUNSTANCIA menos complicada suele ser la que elegimos con mas facilidad.

En la iglesia misma vivimos de circunstancia en circunstancia. Existen oraciones de protección para circunstancias de peligro, homilias de aliento para circunstancias de dificultad, canciones de alabanza cuando el hombre pasa por buenas circunstancias, sacramentos para atender el corazón del hombre en distintas circunstancias de su vida.

Pero… Siempre se trata de nosotros, nosotros, nosotros. Gracias por MI vida, gracias por MI salud, gracias por MI trabajo. Mío esto, mío aquello, mío lo que poseo, mío lo que anhelo. No quería dar gracias por mis cosas hoy… Hoy dije en las palabras mas sencillas que he pronunciado audiblemente en oracion:

DIOS GRACIAS PORQUE NO ESTAS SUJETO A NINGUNA CIRCUNSTANCIA PORQUE TU CONCEPTO DEL TIEMPO SE RESUME EN UNA SOLA PALABRA: “ETERNIDAD”, POR SER EL DIOS QUE ERES Y PORQUE ME DEJAS LLAMARTE SEÑOR. HOY ESTOY AGRADECIDO POR TI… SOLO POR TI. EL RESTO DE LAS PERSONAS Y LAS COSAS QUE ESTAN EN MI VIDA SOLO SON CIRCUNSTANCIAS QUE TU MISMO ME MANDAS PARA DESCUBRIRTE Y PARA AMARTE. HOY ESTOY AGRADECIDO POR TI!!!

No sé si a El le agrado esa oración… Quiero pensar que si, porque justo al terminar; presencié como el sol me acariciaba la cara, regalandome un día más… Muchos hoy agradecen A Dios, humildemente yo, agradezco POR Dios

Me tomo un café con la resiliencia… una vez mas!

Hoy he despertado con incontrolables ganas de admitir que estoy cansado.  Hago fuerzas a mi mismo para no escribir, pues mi propio intelecto me dice que en momentos en los que no existe quizás muchas cosas buenas que decir mejor es no decir nada, pero mi espíritu me obliga inevitablemente a admitir que en días como hoy no soy de los que ve el vaso “medio lleno”.

He comentado en oportunidades anteriores que me encuentro cada vez mas reñido con las teorías neo-cristianas del vivir permanentemente en victoria, me parece (con el perdón de sus fanáticos) como estar “drogado” de positivismo.  La vida tiene valles… si no fuera así el salmo 23 no mencionaría a esos lugares como unos “(valles) de sombra de muerte”.  No hablo desde una perspectiva depresiva.  Se que Dios esta al control de cada una de mis situaciones pero aunque ninguna dificultad es eterna, algunas situaciones en nuestra vida se instalan en nuestra realidad o nuestro corazón por mucho tiempo mas del que nosotros mismos estábamos dispuestos a dar aposento.  Y se quedan, y se quedan, y se quedan hasta que hacen preguntarte: sera que esto se va a acabar?.  Esos días son posibles… no me da pena decir que yo vivo una temporada así en este mismo momento.  Hay dos o tres asuntos que se estacionaron en mi vida y que han generado una carga de stress tremenda en mi corazón y aunque las combato con la Palabra y la oración muchas veces me debo declarar incapaz de ahuyentar reacciones, pensamientos o sentimientos depresivos.  Extraño mucho la cercanía de hermanos que compartan mi misma espiritualidad con quienes conversar y compartir el peso de mis “pesares”.  Mientras le imploraba a Dios que viniera y me visitara con su Espíritu para derramar su bálsamo sobre mi, me conseguí con esta poesía de Benedetti.  He querido interpretar estas palabras como la forma que Dios uso para recordarme que El sigue aquí… respaldando como un loco enamorado mi causa.

resilienceNo te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Si no conocen el significado, supongo que en esta parte le toca al lector familiarizarse con la palabra RESILIENCIA y como yo estoy haciendo en este momento dar gracias por los duros momentos porque definitivamente, en ellos se forja la fe.

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Imposible no ganar…

Si alguien nos ofreciera un regalo “Demasiado bueno para ser verdad” cual es la primera reacción que nos viene a la mente… No sé la de los demás, pero la mía casi nunca es un alegre “gracias”. Por multiples razones que sería muy largo tratar de desentrañar (el marketing, el costo de la vida, las heridas del pasado) dimos por sentado que NADA ES GRATIS EN LA VIDA.

Mientras llenaba el formulario para aplicar por la loteria de visas de Estados Unidos de America del 2016 meditaba en esto. He conocido gente maravillosa viviendo aqui… Escucho historia increiblemente inspiradoras de lucha y sacrificios que tanta gente que hoy llamo “amigos” han tenido que hacer para perseguir el sueño americano. He leido de gente que asegura con argumentos aparentemente sólidos que tal cosa no existe… Pienso que no han conocido o conversado a alguien que haya sido favorecido con ese programa.

Promulgado por el Congreso de los Estados Unidos el Programa de Visados de Diversificación de Inmigrantes es administrado cada año por el Departamento de Estado. Se da la oportunidad a una categoría de inmigrantes conocidos como “inmigrantes de diversidad”, con visados que son accesibles a nacionales de países con escasa afluencia migratoria hacia USA. Para el 2016, 50,000 visas estarán disponibles. No existe ningún costo para registrarse. Los solicitantes de los visados de diversificación son seleccionados al azar por sorteo computarizado. La traducción de todo esto es en lenguaje sencillo… Se le da residencia a quien cumpla ciertos requisitos sin mayor tramite que la aplicación y una entrevista… Punto!!! ¿Habrá para una persona que aplica y sale favorecida momento mas emocionante que el dia que recibe su tarjeta de residencia permanente…? Es correcto, yo tampoco lo creo!!!

Mientras escribo esta entrada me encuentro en Starbucks, esperando a mi amigo Oscar para nuestras sabrosas tertulias de los sabados a las 7:00 am. Al igual que nosotros dos, para un trio de amigos tambien es costumbre reunirse aqui, son americanos y hablan a un volumen de voz bastante incómodo… Debo decir: NUNCA los he escuchado hablar de algo positivo o edificante. N U N C A ! Sus conversaciones pendulan entre las elecciones legislativas de Noviembre y la falta de probidad de este o aquel candidato, los nuevos impuestos, el aumento de los peajes, la burocracia, etc. En otras palabras, este trio jamás seria invitado a la ONU a defender el sistema que rige a esta nación. Cito a mi buen amigo el P. Jorge (quien seguramente me lee desde el cielo): “Para quien se encuentra en un cuarto oscuro sin querer ver la luz, cuando enciendes el bombillo, cierran los ojos”.

Que gran contraste… Ambos grupos viven en la misma nación, para unos -a quienes el pasaporte azul no les costo absolutamente nada-, nunca será la nación lo suficientemente buena. Para los favorecidos por un ley de la misma tierra dificilmente desperdiciaran una oportunidad para mostrar otra cosa que agradecimiento por la nación que los acoge como si fuera la de ellos. Para unos, nunca lo bueno es suficiente; para otros, aún en necesidad, siempre habrá un motivo para dar gracias.

Precisamente aqui se usa mucho una frase “take things for granted” (algo así como: dar las cosas por sentado)… Se usa mucho para referirse a ganarse la vida en base al esfuerzo y al trabajo a tiempo y destiempo (2da Timoteo 4:2) y ciertamente así es… Casi 4 años después de haber llegado a este país puedo decir que casi nada nos lo han regalado aqui… Lo mucho o lo poco que como familia, Yessica y yo hemos alcanzado ha sido a base de esfuerzo de ambos (porque sin la descomunal ayuda y el irrestricto apoyo de mi esposa nada de esto sería posible). Sin embargo, ¿Cómo escondo que han habido noches de lagrimas secretas que sólo Dios ha enjugado, momentos de miedo, de preguntarme si todo este esfuerzo vale la pena, si la temporalidad se convertirá algún día en permanencia, de la necesidad del abrazo de los familiares que se encuentra a 1526 millas de distancia? Creo que todo forma parte de un proceso complejo que es y seguira siendo un misterio para el hombre, se llama VIVIR.

Habiendo dicho esto, teniendo claras estas realidades medito sobre la vida espiritual. ¿Qué cosas puedo “take for granted” a pesar de que el mundo me enseña que nada que valga la pena puede ser gratis? EL PERDÓN (así en mayusculas), no lo puedo ganar… Ni siquiera teniendo el flujo de caja de APPLE lo podría comprar; LA GRACIA (con el articulo determinado delante que le da condición de “única”), si me hubiera atrevido a pensar o soñar (Efesios 3:20) en grande, mi mas grande resultado hubiera sido como un Ipod Nano comparado con los mas de 450.000 servidores de GOOGLE.

IMG_0585.JPG Y definitivamente ambas cosas las puedo dar por sentado. No porque no cuesten nada sino todo lo contrario, porque el valor del sacrificio hecho para ganarlos (o mas bien para que se nos fueran concedidos) no es cuantificable. ¿Quién sabe cuanto cuesta una sola gota de LA SANGRE del Cordero que expió nuestras culpas?

Si se pudiera ganar el perdón o la gracia o la salvación… Seríamos como esos americanos de nacimiento para quienes USA y su sistema nunca serán lo suficientemente buenos… Le pido a Dios la gracia de ser como los que se ganan la loteria de visas. No merecían el derecho de ser residentes… pero gratis lo recibieron. Su único requisito fue aplicar. En nuestro caso, todo lo que tenemos que hacer es pedirle que venga a nuestro corazón. Así de gratis, con 100% de satisfacción al cliente… Eso, y sus promesas de vida las podemos tomar “for granted” (Salmo 40:11).

Y mientras se completa el proceso de VIVIR me atravieso con gente que me inspira, que ha recibido ese regalo de la salvación a quienes le sale natural tratar de devolver a sus semejantes un poquitin de lo mucho que han recibido de El: oir a personas que detienen su vida para cuidar con dedicación a una abuela con Alzheimer bajo el sencillo pero poderoso pretexto del amor. Padres de familia que duermen dos o tres horas por dia para cumplirle a tres trabajos que provean una vida digna a su familia. Mamas que renuncian a una vida mas holgada por el sacrificio de graduar a su par de adolescentes de la universidad… Me doy cuenta que aún quedan cosas valiosas que son gratis (porque los sacrificios cuando son movidos por el Amor se vuelven NO NEGOCIABLES, es decir, no cambian por la respuesta de quien lo recibe).

Jesús en la cruz sabía de mis infidelidades. Antes de que yo existiera, ya conocía las veces que mi mirada se desviaría de contemplarlo para ir en pos de “golosinas” que me entretendrían y por la fe, se que ni un micro-segundo dudo en aceptar el castigo de mis transgresiones (Isaias 53:5) lo que a El le costó todo, a mi (a nosotros) me (nos) lo ofrece GRATIS. Aunque nunca saliera beneficiado de la loteria de visas, mi pequeño esfuerzo bien valdría la pena si la comparo con el tamaño del premio. Cada vez que vuelvo a Jesús después de fallarle o de entretenerme en cosas vanas es como si existiera solo un participante y un solo premio, al salir el sorteo solo un nombre se puede escuchar: el mio (y el tuyo, en tu caso). Aunque el Amor de Dios no es un juego me permito la comparación para explicar que es imposible no ganar…

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Dios es bueno…

Escribire en esta entrada una confidencia de mi vida personal y matrimonial. Desde que nos casamos… Yessica y yo establecimos una especie de pacto, más bien una costumbre que tratamos de respetar mutuamente por la buena salud de nuestro matrimonio. Los martes a partir de las 5-6 de la tarde son nuestros. Procuro no tener ningún compromiso ni de trabajo ni personal sin que ella no este involucrada. Tenemos gran autonomía para asumir compromisos tanto individuales como en pareja los 6 días de la semana pero los martes ni ella ni yo decidimos nada sin antes preguntarnos. No hay rituales, ni formulas ni siquiera actividades especiales… Desde ver televisión juntos hasta ir al mercado para comprar lo necesario para unos sandwiches antes de irnos a dormir… pero una cosa es segura: Los martes de cada semana (salvo contadas y justificadamente necesarias excepciones) estamos juntos. La tarde del martes 5 de abril de 2011 no fue la excepción… Ese día hicimos algo bastante fuera de planes y la mañana de ese día, lo ultimo que se me paso por la cabeza (o la de ella) era que estaríamos juntos en una sala de emergencia el día que, en todos mis 36 años estuve más cerca de morir. No quiero aburrir con detalles médicos solo mencionare el diagnostico: APÉNDICE ESTALLADO QUE DESEMBOCO EN UNA FIERA PERITONITIS que estuvo a punto de arruinarlos el resto de todos los martes que Dios nos tenía preparados en nuestra existencia. No le añado drama a la situación como si fuera un recurso literario. Yo tengo una gran certeza en mi corazón que ese día pude haber muerto. Hace unos días recordé con mis amigos Robert, Deborah, Ana y Oscar lo difíciles que fueron esos momentos. Temblando de dolor en una camilla le pedía a Dios que se hiciera cargo de Yessica y mientras era llevado a quirofano por los pasillos del Florida Hospital Kissimmee a una velocidad que creo era proporcional a mi cuadro clínico cantaba con mis labios entreabiertos “Cuan Grande es Él”.

Tenía miedo de no haber podido decirle a Yessica todo lo que debí decir y a lo difícil de mi situación se sumaban las angustias que a toda mi familia le causaría saber que estábamos aquí recién llegados a Estados Unidos y con un problemon mucho mas grande del que humanamente nuestras fuerzas hubieran podido manejar. Aprendí que “Dios no se deja ganar en generosidad” y hoy 30.456 horas después puedo decir:

DIOS ES BUENO

 

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Esta tarde reviví esos momentos mientras esperaba en la oficina de “Osceola Tax Collector” para hacer un tramite rutinario. Me surgió una pregunta de esas que inyectan un escalofrio en la columna vertebral y que van subiendo hasta el cuello. Y si no hubiera salido todo bien? Seguiría diciendo hoy, 1200 días después: “Dios es bueno”?.

La respuesta puede tener opiniones divididas… Ambas se ven modificadas o influenciadas por la fe y el concepto que manejemos de la bondad de Dios.

Pero soy lo que soy porque Dios fue bueno conmigo; y su bondad para conmigo no ha resultado en vano… (‭1 Corintios‬ ‭15‬:‭10‬)

No soy ejemplo para nadie… Me avergüenza cada vez que alguien elogia algún comentario mio en asuntos de fe porque yo conozco perfectamente a esa persona que vive dentro de mi llamado Juan Carlos, voluntarioso y malcriado como nunca he conocido otro igual. Pero sería cometer pecado si no reconociera en mi vida el favor de Dios que en no pocas ocasiones, me empuja a hacer el bien sin medir consecuencias ni calcular los riesgos o los beneficios de mis acciones movido por el Espíritu Santo.

Todo aquel que no reconozca que Dios ha sido bueno con el o ella esta desterrado de esta verdad tan plena y liberadora que es el favor constante e inconmovible de Dios a cada minuto que pasa. En lo bueno que nos pasa, pero también no solamente en lo no tan bueno sino en lo inevitablemente malo. Hemos perdido la fe en que Dios es bueno siempre y comprado la campaña de descrédito del príncipe de este mundo que pregona: “Dios es bueno solo cuando pasa lo que yo esperaba que pasara”.

No se ve a mucha gente cantando a Dios durante un funeral… O sonriendole a la Providencia Divina el día  que nos quedamos sin trabajo. Pocas veces se agradece a Dios cuando recibimos noticias de que ese diagnostico medico confirma nuestras peores sospechas. En todas esas circunstancias y dos mil mas Dios sigue siendo bueno y obra lo que es mejor para nosotros. Me tocó salir del hospital una semana después con tres heridas pequeñas en la panza y una pavorosa hemorragia de facturas medicas que ni todo el salario del año podían pagar… Hoy, tres anos despues recordé lo que esa tarde me preguntaba: Dios es bueno para nosotros siempre… Tenemos fe en su acción sabia y soberana en nuestra vida y la vida de los nuestros. Tenemos fe en la gente y en que existen instrumentos que Dios usa para mostrarnos Su cuidado.

El Santo Espíritu no dejaría que mis conclusiones se entretuvieran en lo meramente humano. Mi tramite en la oficina recaudadora de impuestos toco en el escritorio numero 26.  Como casi siempre sucede (al menos en mi caso) el funcionario que me atiende no quiere conversar conmigo… Me hace las preguntas de rigor. 4 “yes”, 1 “no”, 1 “I will use a VISA card” y 1 “thank you very much, have a good one”, me llevan a puerto seguro con el tramite. Sin embargo, En el escritorio numero 25 otra historia muy diferente esta en desarrollo: Un muchacho de 16 años esta sacando su “learner’s permit”, esta nervioso.  Su hermanito pequeño juega entre las piernas de mamá con un Nintendo DS en la mano. La mamá pareciera no estar gozosa de saber que en minutos el otorgamiento de esa licencia se traducirá en un aumento bestial en el seguro del automóvil y las batallas que librara por mantener “bajo perfil” los trillones de veces que su hijo le pedirá: “yo manejo mami… Anda déjame”.  Sin embargo, su sonrisa confirma que es un paso inevitable, así que, mejor tomarlo con buen animo. Charles un señor afroamericano le pide que vea a la cámara y cuando decide apretar el obturador este muchacho recuerda: “es una foto… estaré peinado?… ” La foto sale movida y la vergüenza por ser preso del miedo le dibuja una mueca en la cara.

Todo esto sucede mientras mi funcionario esta tecleando ininterrumpidamente en su computadora de dos monitores. Cuando por fin sale la foto llega la hora del pago. Charles le dice en ingles son 31 dolares. La mama replica al muchacho en español… “Tu me dijiste que eran 25 pesos”. Cuando este pobre adolescente estaba convencido que pisaba la tierra prometida le echaron un “sacudon” verbal, mamá dice: “Déjelo así, nos vamos”.

No pude evitarlo… El tramite de la estación 26 no era tan emocionante como el de la 25. Le dije a Charles sin pensarlo: puedo pagar los 6 dolares yo?.  El muchacho le grita a mamá (quien ya tenia un pie en la puerta de salida): Mamá, el lo va a pagar!!!. Charles dijo que si y mi joven compañero volvió a la tierra que mana “gasolina y asfalto” (en vez de “leche y miel”). Me dio la mano y me agradeció… Solo dije “God bless…” Pero quien robó toda mi atención fue su mamá… cuando me vio, parecía que estaba frente al hombre que acababa de abrir un fondo para el college de su muchacho.

No creo que fueron los 6 dolares (presumo que su reacción hubiera sido la misma si hubieran sido los $31 completos) me parece que mi pequeñita acción le restituyo a esta buena señora la fe en Dios (y quien sabe si en la gente). Y mientras le pedía a Dios que no permitiera que esa noche pensaran que fue la bondad de un desconocido que les completó 6 dolares… Sino el cuidado amoroso de un Dios que pone a gente muy falta de virtud como yo para mandar un claro mensaje a quien tal vez tenga tiempo sin recordarlo o sentirlo… “YO SOY BUENO”, se me salia una lagrima frente a mi funcionaria que ya había completado mi aburrido tramite y me devolvía mi tarjeta de crédito.

Cuando volví al carro no pude evitar pensar una vez más…

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“Con nuevo ardor y nuevos metodos…”

Se que esta entrada me tomará mas de un día para ser completada… Había pensado y orado mucho para comenzar a escribir sobre estos temas (no será fácil, pues básicamente será una aproximación bastante atrevida de mis más profundas convicciones y deseos como cristiano, muchas de ellas vienen casi siempre “rebajadas” de alcalinidad por las cercanas circunstancias que me toca vivir). No escribo de manera reaccionaria… Cuando hablo de mis experiencias y vivencias no intento increpar a nadie ni sentar a nadie en el banquillo de los acusados (pero si la Palabra interpela al lector quiero que quede claro que no soy yo quien desafía sino alguien mucho mas grande y sabio que yo). Quienes me conocen, saben (a veces por triste fortuna) que no me ando con rodeos. Digo lo que pienso consciente de sus consecuencias y soy dueño de lo que callo.

En días pasados decidí comenzar una dieta de desintoxicación… Aún no para la que tiene que ver con alimentación (aunque me place admitir que existen tres ofrecimientos concretos que me mantienen motivado a mejorar mi salud física). No soy una autoridad en el cuidado de mi imagen y reconozco haber descuidado de más mis hábitos alimenticios (380 lbs dan fe de ello…) pero voy a robarle por un momento a los dietistas y las muy reconocidas autoridades de la “salud y el fitness” una de sus frases preferidas:

SOMOS LO QUE COMEMOS

Mi desintoxicación se volvió un clamor después de descubrirme compulsivamente abriendo mi teléfono una y otra y otra vez (no exagero si digo entre 35-40 veces al día) para chequear que nueva cosa me decían las redes sociales… Facebook se me convirtió en un interminable muro de vídeos sobre bromas de dos personajes disfrazados de “sacerdote y religiosa” besándose en plena calle para captar la reacción de los transeúntes; cuando no era eso, llegaba la intragable lista de invitaciones a jugar PokerZillion, Farm-losophy, LasVegas-Casino, Horosco-Thon y un larguísimo etcetera; luego llego el video de gente filmando con sus celulares accidentes de autos, motos, sierras, peleas de niños, de gatos, de perros, de gallos y de peces beta (que nadie se ria que esto se está poniendo serio). La ultima moda fue el IceBucketChallenge… Si no era por Facebook, los 15 seg de video de Instagram eran suficientes (QUE NADIE COMIENCE A SACAR CONCLUSIONES ACERCA DE MIS CRITICAS… YA DIJE QUE ESTO IBA A ESTAR LARGO PORQUE RECIÉN COMIENZO CON LA INTRODUCCIÓN, Estoy como a 2000 palabras de distancia del corazón de mi reflexión así que guarden las armas). Y luego vino mi terremoto personal. El “Desafío de Oración” una especie de “cristianización” del IceBucketChallenge concebido seguramente en la mente de alguien (o algunos) con la mejor intención del mundo, no pongo eso en duda. Es más, Maria José me desafió por instagram para que me lanzara el cubo de agua helada… Y al final termine haciendo mi pequeña donación siguiendo el espíritu de apoyo a buenas causas. Pero cuando se hizo popular el desafió de la oración nadie me nominó… No critico a nadie por haberlo hecho, es más… Me gocé viendo como muchos amigos se lo tomaron en serio y por 7 días actualizaron sus status dando gracias en particular por algo y pidiendo a otros que hicieran lo mismo.

A mi me interpeló el desafío… Volviendo a “somos lo que comemos” quien en su sano juicio come Salmón con “Corn Flakes” o Steak con Popcorns. Me puse goloso… No quería solo 7 días de oración y agradecimiento para estar a la moda de la red social, quería convertir mi vida en un desafío constante. No desafiar a otros a hacerlo sino desafiarme a mi mismo. Me gusta el “corn flakes” (Yessica es la única con derecho a desmentirme pues sabe que por encima del “corn flakes” siempre estarán para mi los “cheerios”), no tengo absolutamente nada en contra de las cotufas pero cada cosa tiene su momento… Y el mio resulto ser uno mas refinado… No por mi propio merito sino por el deseo incontrolable de agradar a Dios.

Uno de los mas inmediatos resultados de mi desintoxicación de esa realidad “virtual” que he disfrutado mucho es retomar mi gusto por la buena lectura y ¿cómo no comenzar por mi vieja amiga y maestra entrañable Sta Teresa de Jesús?. Sobre esto que acabo de hablar (el incontrolable deseo de agradar a Jesús) ella escribió:

“no es otra cosa el alma del justo sino un paraíso a donde dice El (Dios) tiene sus deleites”

Y para mi era necesario apartarme… Conozco gente que pudiera estar en una dependencia a las redes sociales “nivel 16” pero mi comentario no desea reprender a nadie más que a mi. Quizás para ellos es una herramienta de trabajo, un método de ajuste para alguna dura realidad o simplemente un modo de hacerle “bien” a los que lo leen. Aplaudo esa valentía… A mi se me tornó en aburrimiento.

Cuando estudie la secundaria no existía nada de eso y no soy tan viejo pues estoy entrado en mis 36 (si Yessica, ya sé mi amor… Tampoco es que estoy tan jovencito). Cuando por las mañanas el Sr. Elio nos daba el aventón a Pablo y a mí junto con Carla a las 7:00 am para llegar al salon de 8vo grado, mi mama no volvía a saber de mi hasta que llegara a casa (haciendo el camino a pie desde Guacara con mi entrañable amiga Francis Centeno) pasadas las 2 de la tarde… Y el mundo seguía siendo mundo sin entrar al internet cada 8 minutos como ahora. Sabia de mis amigos y mis amigos sabían de mi a través de una ancestral practica peligrosamente en desuso en estos días “nos sentábamos a conversar” ninguno tenia un celular en la mano, digo más, ninguno tenia un celular “en su vida”, y el mundo seguía siendo mundo. Hay gente que literalmente NO PUEDE apartar el telefono de su mano… O la tableta de su bolso. Las justificaciones más fantásticas llegan cuando les piden pongan su telefono a vibrar (o ponerlos aparte) y los insultos toman forma en la punta de la lengua cuando algún inocente solicita amablemente que lo apaguen. Queremos estar conectados “siempre” pero; ¿Con cual realidad? ¿La que nos sobrepasa?, ¿una que no pone limites a lo humano o al espacio vital físico de cada persona…? El perfil de Instagram de Floyd Mayweather tiene casi 4 millones de seguidores y hay gente soñando con cargar una mochila de dinero en efectivo porque así es el éxito según el “MoneyMaker”. No satanizo a nadie pero hay que encender las alarmas cuando Justin Bieber (para mi gusto lo mas lejano a un “role-model”) es seguido en Instagram al momento de escribir esto por 21.055.395 personas. Si las personas que necesitan estar involucradas en su “aqui y ahora” están dejándose seducir por la fabulosa vida de Rihanna (85.001.512 likes en su pagina de facebook al momento de escribir esto) esto no puede llamarse realidad ni remotamente admitir que tenemos bajo control el efecto del mundo virtual en nuestras vidas.

Puede que aún exista alguien que no capture mi esencia… Estoy escribiendo desde mi Ipad, tengo un Iphone, en mi Ipod tengo mas de 19.000 canciones (entre las que también tengo de Rihanna) no es demonizar los medios, es reaccionar ante la alienación virtual.

Antes se resolvían los conflictos entre amigos conversando. Ahora se disparan indirectas en los muros de Facebook. Hace aproximadamente una o dos semanas pasé por un tremendamente desagradable momento con alguien a quien respeto… Sentí que insultó mi inteligencia y me hizo sentir que no era digno de su confianza aún cuando sistemáticamente he hecho todo por ganármela. Mi reacción primitiva fue agarrar el teléfono, abrir el app de Facebook y comencé a drenar mi rabia contra el muro. Recapacité… Lo reescribí, al revisarlo lo borré y lo intenté de nuevo… nunca publique nada y bendigo a Dios porque Yessica siempre esta ahí para, con esa serenidad y sabiduría que heredó de la Sra Bienvenida y el Sr. Cruz, calmar mis “caballos” pero inevitablemente la luz roja indicaba que algo no estaba funcionando bien en mis reacciones, en mi concepción de la realidad. Como puedo conversar de mis frustraciones o mis rabias con un teclado de teléfono inteligente y no con seres humanos de carne y hueso??? Algo necesitaba urgentemente corregirse.

Las redes sociales eran “según mi humilde apreciación” para acercar a quienes están lejos, no para reemplazar nuestras relaciones interpersonales. Deseamos cada dias teléfonos más inteligentes pagando el precio de nuestro propio “embrutecimiento”, hoy son como “grilletes” encadenados no en el pie sino en las manos como una obligatoria continuación de nuestro sistema óseo.

Y al “deslastrarme” de las redes sociales… Que me queda?

Si “soy lo que como”… Ya no quiero mezclar lo sublime y lo profano. La desintoxicación me llevará a: Hacerme más sensible al que extraña mi conversación. Volver a leer por el placer de crecer en la virtud. Revisar mis convicciones…

Y en REVISAR MIS CONVICCIONES quiero reflexionar un poco más extensamente.

Por definición, una convicción es: “el convencimiento que se tiene sobre algo. Se trata de poseer razones o creencias que permitan sostener un determinado pensamiento, discurso o acción”

Si para alguien es “gracioso” hacer chistes sobre la religión o “liberador” deshacerse en insultos sobre determinada situación propia o extraña, al hacerme un adepto a estas practicas no estoy haciendo mas que reforzando esas creencias y otorgando razones a esas acciones cuando la verdad me son aborrecibles.

Me fastidia por convención social escuchar cristianos mintiendo con ligereza. Enseñar “hermosisimo” sobre la doctrina del perdón y del evangelio del Amor pero gobiernan sus vidas privadas por la ley del “Talión”. Gente de “conversar cristiano” pero solo para ciertos hermanos pues hay un grupo al que no les dirigen la palabra porque me hicieron una jugada muy sucia y me la tienen que pagar dentro de la iglesia, dentro del trabajo o dentro de la casa. ¿A cuanta gente convertiríamos al evangelio si diésemos testimonio de uno de los más grandes anhelos de nuestro Señor Jesucristo: “QUE SE AMEN”, dejando a un lado las soberbias que me separan de mi semejante?.

Gente que culpa a Dios de su enfermedad, de su mala fortuna o de su estancamiento personal pero son incapaces de revisar sus “convicciones”. Tomando a Dios por empleado: prosperaME, sanaME, bendiceME, liberaME pero cuando no les queda otra palabra que CÁMBIAME deciden que ya esta bueno por hoy pues no quieren avasallar a Dios con tanta pedidera.

Yo adelanto en medio de este proceso un anhelo bien bonito… Ojalá Dios respalde mi aspiración (que seguramente ha de ser Suya antes que mía). Este blog personal ha hecho bien a muchas personas. Me lo han escrito y me lo han manifestado, mi intención nunca fue “reconocimiento”, nació como una manera de disciplinar un poco mejor mi diario espiritual con la particularidad de que no lo podría mantener en privado… Varios párrafos más arriba hablaba de un deseo incontrolable de agradar a Dios y su mayor gozo es cuando los hombres vienen a sus pies para reconocerle como Señor. Puede que muchos sepan que estoy al frente de las responsabilidades en la Radio Web “La Voz de Jesús” y los alcances que este proyecto ha venido teniendo se pierden de vista por eso, hay un par de proyectos que tengo en oración y quisiera que cada persona que haya tenido la fortaleza de llegar a este punto en la lectura me acompañe intercediendo pues aunque en esencia puedo intuir el “ABC” del proyecto, siento que me “siguen dictando” desde arriba para llevar a cabo algo que agrade al corazón de Dios.

En tanto mi corazón persevere en esta desintoxicación creo será cada vez más posible que Dios allane el camino para servirle desde nuevos flancos, “con nuevo ardor y nuevos métodos”….. Amén!